Una lección Latinoamérica.


Julio Ramón Ribeyro fue un gran escritor y crítico literario. Dentro de su crítica literaria se encuentra el artículo Del espejo de Stendhal al espejo de Proust. Este artículo trata acerca de la concepción de la novela bajo la metáfora del espejo, ya que, este produce un reflejo del objeto frente a él.
Las definiciones de Stendhal y Proust se funden bajo una dicotomía. En primer lugar, Stendhal concibe a la novela como una posible copia fiel de la apariencia de personajes, pero no comportamiento o personalidad. Esto produciría la creación literaria de historias reales con personajes excéntricos. Por otro lado, Proust trata de decirnos que la creación literaria no debería de ser fundada en esta copia fiel de la realidad, puesto que algo mundano no puede ser una obra artística.
Este tipo de definiciones parecen no ser aplicables para Latinoamérica, sin embargo, en los años 1962 y 1963 se publicaron dos grandes obras: Todas las sangres e Historia de cronopios y famas.
La primera obra, del escritor indigenista José María Arguedas, trataba de reflejar la situación del indio explotado e ignorado; pero aún creyente de un mundo mágico que amaba a la naturaleza como extensión de su cuerpo. Este libro posee la concepción de la novela de Stendhal y la base de los naturalistas. Arguedas toma un personaje de la realidad que posee un comportamiento mágico, no va más allá de lo real.
En la segunda obra, escrita por Julio Cortázar, se crea un mundo habitado sólo por cronopios, famas y esperanzas. Estos seres son imaginarios, pero actúan como seres humanos debido a que trabajan en fábricas y empresas. A su vez son amas de casa, ordenados y limpios, entre otras cosas. Este libro representa el pensamiento de Proust debido a que huye de la realidad, de lo cotidiano del ser humano, pero no de sus actitudes y comportamientos.
Este artículo y obras son parte de un largo debate en la literatura y el arte: la discusión entre lo real y fantástico, o de lo subjetivo y objetivo. Se ha demostrado que seres humanos, como la población indígena, poseen actitudes y creencias mágico-religiosas que son parte de su actuar cotidiano. Entonces, escribir sobre eso es encontrar lo fantástico en la realidad y no hacer uso de la ficción.
Por otro lado,  escritores como Julio Cortázar decidieron crear su propio reflejo del mundo. Se explota la experiencia de uno para crear algo fantástico e imaginario, al cual se le suma la palabra escrita como medio de representación.
Lo real e imaginario siempre será una dicotomía de construcción constante. Bajo la lógica de la literatura latinoamericana, se podrán citar los cuentos de Jorge Luis Borges Ruinas circulares o Tlon, Uqbar, Orbis tertius. En el primero el sueño no sabe que es soñado, pensando que es real. En el segundo, los mundos se mezclan.
Julio Ramón Ribeyro dice que la literatura ya no es un espejo, es un prisma. El artista no tiene temas privilegiados, crea y revoluciona. La literatura trasciende la realidad y la ficción, a través de la palabra escrita. No se debe hablar de géneros realistas o surrealistas, ya que, no se comprenderán. Es necesario aprender a convivir con ellos.

7 Respuestas a “Una lección Latinoamérica.

  1. Si te pones la camiseta, deberías saber por qué.
    El país se cae, la PUCP en rifa… y la Vanguardia?

    es muy fácil sentirse bien!, bien, igual!

    tomado del deberías saber por qué (http://www.youtube.com/watch?v=Lt-S0Ln-ICc&feature=related)

  2. Claudia Zegarra

    Bien, Michel! Es una dicotomía en la que algún momento pensé. Buen artículo

  3. Interesante reflexión sobre la creación literaria. Y buena conclusión de Ribeyro.

  4. Creo que a veces es muy directo y mutilante utilizar una dicotomía A/B y luego, como colocando ropa en cajones, ubicar tal o cual novela en A o B.

    Estuvo bien la referencia a qué buscaba Cortázar en su escritura (en general) pero ¿Y qué decía Arguedas de sus novelas? Existe un debate entre ambos respecto a un tema distinto al de la concepción de sus personajes o el nivel de realismo pero quizá aún más interesante.

    Cuando nos bastamos de la clasificación A/B se mutila mucho la gran multiplicidad de dimensiones en las que las novelas se pueden clasificar, y, más aún, concebir.

  5. michelsalazar

    Es interesante analizar a Arguedas, en un trabajo que hice de él, la imagen del indio que presenta Arguedas, es de alguien con creencias mágico-religiosas.
    Esta imagen, hace que el indio parezca un personaje de un cuento del género real-maravilloso. Por eso, Arguedas se encuentra en nuevo tipo de indigenismo.
    A pesar de todo esto, yo creo que los géneros se crean a partir de los recursos literios de los que se hace uso. Por que todos sabemos que Ana Karenina nunca existió, y es una de las mejores obras del realismo.

  6. yo diria que los indigena cuando llegamos asu tierra ya tenia una forma de vida, y eran mas felices que nosotro la civilizacion que tenia era solo la de supervivencia y no era contaminante su forma de vida era la ideal para ser feliz no tenian religion y su foma de vida era sensilla y nose complica con oraciones

  7. michelsalazar

    Por algo no tenían escritura, pero hablamos de literatura. El mito ha sido creadora de muchas cosas. En el caso de la literatura, yo creo que ha sido parte esencial. Pero tu comentario siempre es válido y bien recibido.

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