“Banana Republic”


por Luis Padilla

Así nombraba William Porter a Anchuria, un país de juguete en Centroamérica, cuyos corruptos gobernantes  dan genuflexo respaldo-legal y armado- a transnacionales provenientes de países ricos en detrimento de la mayoría de la población, tanto en la economía como en los derechos de ciudadanía.

Llevado a la coyuntura, algunas voces en Estados Unidos, como Joseph Stiglitz, decían que este país se había convertido en una “Banana Republic”,  al notar  el cuestionable accionar de G.W. Bush y la bancada republicana frente a la crisis financiera, accionar que llevaba a “privatizar las ganancias y socializar convenientemente las deudas” ( Christopher Hitchens America the Banana Republic, October 9, 2008, la traducción es mía)

Podríamos decir entonces que aquel término acuñado en Of Cabbages and Kings, responde a la situación en la que vive la población, y no al nivel de su PBI.

banana republic

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Hace poco estuve en Cajamarca por motivos personales. Su agradable clima y comida me dieron una grata bienvenida(es a lo que más atención suelo dar). Mi sentido de ubicación, por motivos que no contare, esta vez no respondió como yo esperaba. Así pues, sólo recuerdo que frente a los baños de aguas termales, en un terreno bastante alejado del resto de la población se podían divisar casas cercadas por un perímetro que las hacía casi invisibles. Pregunté de quiénes eran aquellas casas, la respuesta que siempre encontré fue: “de los mineros”. Inmediatamente recordé las casas de los que pertenecían a la empresa bananera en Cien años de Soledad,  y otras cosas, como la matanza en la estación de ferrocarril-matanza que luego nunca nadie recordó como cierta-, el cómo la gente decía convencida-parafraseando-“los años con la bananera fueron los mejores que vivió la ciudad”.

Asumo que a estas alturas del artículo, es fácil deducir el tema de este. Pues me gustaría centrarme en dos aspectos, uno general y otro particular.

El general: derechos ciudadanos

La igualdad frente a la ley, y el consecuente sentimiento de igualdad entre pares. Conforme pasaba más días en esa ciudad, se hacía más obvia la existencia de una élite dominada por las personas que trabajaban en “la minera”, la gala que puedan hacer de su capacidad adquisitiva (Cajamarca es el tercer departamento más pobre del Perú) es irrelevante si se la compara con privilegios de transito por algunos lugares “guettos” como los que observé.

El último día de mi estancia me enteré que un dirigente comunal estaba siendo procesado por sedicioso, el delito fue haberse negado a ceder sus tierras. Es decir, se negó a vender la tierra que le pertenecía (¿y el libre mercado?). Un taxista de la zona me comento: “ese ya está preso, contra la minera, ¿quién puede? Si hasta el presidente los apoya”. Por supuesto, aquella persona merece los 7 años de cárcel que se le imputan, pues iba en contra del desarrollo,  contra el crecimiento del país, contra la ley, ese comunero no sabe lo que le conviene, ignorante, terco,  terruco, malo, ¡cholo! Esta persona no contaba con un abogado, el Estado le brindo uno de oficio, mientras que la otra parte contaba con un especialista en el tema, claro los dos eran abogados, era una querella justa, de más estaría mencionarlo.

Desarrollo, palabra tan discutida y tan manipulada con infinidad de usos. Amartya Sen le da una definición que creo es muy conveniente para este caso: El desarrollo como la libertad que tiene el individuo de desarrollar sus capacidades básicas. Creo que aquel comunero y quienes lo juzgaban no estaban muy al tanto de esta definición, quizá decírselos cambie algo las cosas.

Se podría  decir que la minería es una de las actividades con mayor valor agregado en el país. Sin embargo, el eslabonamiento económico que esta produce no tiene mayor repercusión en los locales, la mayor demanda de “outsourcing” de las mineras va hacia servicios especializados como exploración, maquinaria pesada, insumos de producción, en su gran mayoría brindados por empresas situadas en Lima (incluso el “catering”). A esto podemos agregar que las mineras jamás pagaron impuestos por sobre ganancias, dado que el proyecto ley de éstas  sigue en el Congreso, proyectos que sigue viéndose  aún ahora que éstas ya no existen.

(to be continued)…

Una respuesta a ““Banana Republic”

  1. y ahora, en Bagua??? que hacemos?
    que diremos?
    donde los responsables?
    ello, nosotros, todos?

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