¿QUÉ NOS DEJARON ESTAS FIESTAS PATRIAS?


Por Oscar Escalante

Luego de muchas celebraciones por el aniversario patrio, nos toca hacer un balance sobre lo que vimos en el Congreso, Palacio de Gobierno y demás espacios donde habita la fauna que hoy nos representa y gobierna.

Una vez más quedó demostrada la disociación existente entre ética y política; a muchos nos quedó un sabor amargo al ver cómo el Partido Aprista Peruano hizo una jugarreta política (en las cuales son muy duchos), asociándose con fujimoristas y demás otorongos desleales a sus bancadas para no perder la Mesa Directiva del Congreso. La búsqueda por el poder y la satisfacción de intereses personales es lo que mueve a las bancadas en el hemiciclo. Velásquez Quesquén se ha aliado con los fujimoristas, se ha juntado con un grupo de innombrables que no tienen una agenda democrática a futuro para el país y están en la búsqueda de quien les ofrezca beneficios para el dictadorzuelo recluido en Barbadillo.

 

 

 

 

Por otro lado, tenemos a una Fabiola Morales que dijo no daría opción a conversaciones con los fujimoristas [véase: http://fabiolamorales.wordpress.com/2008/07/24/andina-fabiola-morales-insiste-en-mantener-su-postulacion-y-critica-al-candidato-del-ppc/%5D y terminó sentándose al lado de Alejandro Aguinaga (doctor personal y ex ministro del acusado Alberto Fujimori). Este tipo de actitudes de los políticos, la de dar una declaración y hacer lo contrario, son las que le han restado credibilidad a la democracia representativa como sistema de gobierno. La denuncia mediática de actos como estos le ayudó a ganar las elecciones presidenciales al candidato Fujimori de 1990, y ha seguido siendo argumento de los demás outsiders autoritarios y mesiánicos de nuestra más reciente historia electoral. Tal vez este pacto de Morales, que en mi opinión debería ser tomado como el acta de defunción de Unidad Nacional, haya sido digitado desde el Palacio Municipal; y si fue así, ya veremos en el futuro el pago que recibirá Solidaridad Nacional.

Pasó la juramentación de la nueva Mesa Directiva del Congreso y llegó el esperado 28 con su mensaje a la nación dado por nuestro presidente Alan García. Estuve sentado frente al televisor toda la hora y 45 minutos que duró el discurso del mandatario y quedé cuestionándome sobre la real ubicación de Palacio de Gobierno: ¿está ubicado en alguna dimensión desconocida y alterna a la realidad nacional? Se habla mucho de logros y de cifras económicas, pero no de derechos sociales ni humanos. Este gobierno nos ve sólo como una cifra más de las estadísticas; se han entregado expresamente a la estimulación de las fuerzas productivas: no ve más allá del mercado.

 

 

No escuché cuál será el futuro concreto de las políticas del Estado, pero lo intuyo: Alan seguirá siendo ortodoxo y sordo a las reales exigencias nacionales. Tampoco me queda claro cómo se enfrentará la inflación que afecta los bolsillos de todos los peruanos, en especial de los más pobres de este país. Estuvieron ausentes una serie de medidas que impulsen y corrijan los errores de la descentralización. En suma, fue un discurso que solo nos dice (como los spots televisivos) “El Perú avanza”. Sin embargo, el presidente  no se pregunta, o no quiere hacerlo, quiénes y cuántos avanzan.

Alan terminó su discurso levantando las manos como el gran triunfador, se creía el mesías que ha salvado al Perú y otorongos franeleros le hacían la comparsa gritando “Alan si cumple”. Puedo afirmar que la ciudadanía piensa lo contrario; muestra de ello es el alto índice de desaprobación que tiene el gobierno. Lo revelador del día fue su agradecimiento público a los fujimoristas por los votos que hoy le permiten al APRA estar a la cabeza de la Mesa Directiva del Congreso: se acercó a saludar a Keiko, la Cuculiza, al insoportable Carlos Raffo y demás miembros de la bancada fujimorista.

Señor García y demás especímenes de nuestra política nacional, les comunico que aún no conjugan nuestras históricas diferencias culturales para elaborar un proyecto nacional satisfactorio a todos. Les falta entender que la política es una labor de servicio a la nación y no de lucro personal.

Estas fueron unas fiestas patrias sin cambios que entusiasmen y me digan que mi país realmente avanza.

Pueden ver el discurso totalmente escrito aqui:

 

 

http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=j5UrHKa7bWY=

Notas vinculadas:

 

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