Clasificado 1: Nixon McDermott


La figura del hombre lobo está desacreditada entre los mitos del continente europeo. La idea de un hombre, un ser humano, que bajo la luz de la luna llena asume la forma de un lupino antropomórfico es tonta en el peor de los casos y errada en la otra gama del espectro, seguramente la mala interpretación que se dio a más de un caso de porfiruria. La ciencia difícilmente aceptaría tal concepto.

Sin embargo, el hombre lobo es un personaje que no deja de causar cierta fascinación. Encarna una rabia y un salvajismo que si bien todos los hombres civilizados tememos, en el fondo, envidiamos. La rabia y el salvajismo, después de todo, otorgan libertad. ¿No? No, no es cierto. Quizás en el caso de las bestias, pero en el caso del hombre, el instinto esclaviza. Y quizás sea por eso que el caso de un hombre lobo debería inspirar, más que rechazo o morbosa curiosidad, compasión.

Hay un caso poco conocido en el mundo de la música, y se trata del motivo de la separación de la banda de punk norirlandesa Damned Sally, en la primera mitad de los años 80. El cuarteto conformado por John Derrick (guitarra y voz), Scott Muscat (guitarra), Nixon McDermott (bajo y teclado) y Brian Robertson (batería) obtuvo gran aceptación en la movida punk irlandesa, e incluso ganó adeptos fuera de la isla. En Gran Bretaña y los Estados Unidos, muchos críticos comenzaron a compararlos con grandes exponentes del punk británico, como lo fueran los Sex Pistols y The Clash. Un incidente desafortunado, sin embargo, llevó a la separación definitiva de la banda en el año 85, con tan solo tres años de existencia y a penas empezando a ganar notoriedad. Como dije, un incidente desafortunado, pero difícilmente inusual en el mundo de la música. Casos como el de Damned Sally son numerosos; a primera vista, la muerte del líder de la banda, John Derrick, en una pelea de cantina y la posterior deserción del bajista McDermott no tienen nada de espectacular. Menos aún la cantidad de inconsistencias en las fuentes oficiales del fallecimiento de Derrick. Entre los leales fanáticos de la banda se ha hablado de teorías de conspiración, asesinato e incluso de un asesinato perpetuado por Nixon McDermott. Esta última teoría es la favorita de las mentes más escabrosas y de mayor tendencia hacia el escándalo, y lógicamente la menos popular. Pero, ¿y si en ella hubiera algo de cierto?

¿Qué paranoias encierra el hecho de que la cremación del cuerpo de John Derrick no solo fuera privada, sino inmediata, realizada en la misma noche de su muerte? ¿O el hecho de que no solamente el crematorio del cementerio de Belfast, lugar de reposo de las cenizas del músico, carezca de registro alguno sobre su cremación, sino que ningún cementerio en Irlanda del Norte lo tiene? Y, atreviendome a ir un poco más allá, la elusividad de Nixon McDermott, su inmediata renuncia, la reaciedad de sus antiguos compañeros a hablar de él o del tema y los testimonios de personas que afirman que esa misma noche, él y John Derrick abandonaron juntos el pub en que se encontraban los miembros de Damned Sally, y que los demás solo acudieron cuando los gritos de Derrick sacudieron la noche.

La noche de la muerte de John Derrick había luna llena. Prácticamente, había pasado un mes desde cierto accidente de carretera en que la banda, estando de gira, atropelló a un animal que su entonces manager, Philip Collins, describiría como “un gran lobo oscuro”. Según Collins, él y los miembros de la banda descendieron del vehículo con la intención de ver al animal. Solo Nixon McDermott se atrevió a acercarse para comprobar si el impacto lo había matado, y para su mala fortuna, la respuesta resultó ser negativa. La bestia reaccionó violentamente y mordió a McDermott en la mano antes de huir rápidamente y refugiarse en el bosque. La herida no fue grave, por lo que el bajista de Damned Sally, luego del susto, fue blanco de unas cuantas bromas y burlas bienintencionadas por parte de sus compañeros. Pasaron al hospital más cercano para que los médicos lo revisaran y salvo por unas cantidad de vacunas contra la rabia, la gira continuó sobre ruedas. Nadie volvió a mencionar el asunto y la anécdota fue absolutamente desconocida hasta que Philip Collins la revelara hace un par de años en el documental para la televisión “Punk: Attitude”.

Según el mismo Collins, McDermott fue haciéndose progresivamente más irritable luego del incidente. Afirma que sus roces con el resto del grupo, especialmente con Derrick, habían llevado a la banda a su declive antes de la muerte del mismo. Además, tanto él como los testigos presentes en el pub en la noche de la muerte del cantante cuentan que este y Nixon McDermott discutieron. A parte de un par de groupies, John Derrick no tuvo contacto en ese lugar con más personas que con su manager y los miembros de su banda. Aún así, el señor Collins descarta la posibilidad de que McDermott haya estado directamente relacionado con la muerte de Derrick. Calificó la idea de “imposible e inpensable”, destacando la amistad de todos los miembros de Damned Sally, más allá de cualquier diferencia que hubiera podido surgir entre ellos en aquél último y fatídico mes.

Luego de que John Derrick muriera, como ya se ha dicho, Nixon McDermott renunció, y no se hicieron mayores declaraciones al respecto. Los otros miembros de la banda trataron de continuar por un tiempo, pero al final comprendieron que todo había pasado, y Damned Sally pasó a formar parte de aquella galería de bandas que sólo un puñado de entendidos de un determinado género conocen y respetan todavía. Esas bandas que podrían haber dominado el mundo. Tal vez.

Nixon McDermott actualmente es un indigente. Es una afirmación, pues a pesar de su conducta evasiva, los que han sabido donde buscar han podido encontrarlo y lo han comprobado. ¿Decir que es un hombre lobo podría ser demasiado? Posiblemente sí. Es bien sabido que no dará entrevistas, y ante el acoso de unos cuantos que aún lo reconocen como el bajista de aquella difunta banda de punk tiende a tornarse violento, pero posiblemente sea demasiado afirmar que en las noches de luna llena aquél viejo músico incomprendido asume la forma de un hambriento lobo antropomórfico. Y todo por la suspicacia que en un entendido de un género determinado puede desencadenar una anécdota convenientemente ocultada y demasiadas preguntas sin respuesta.

¿Por casualidad alguien vio el cuerpo de John Derrick luego de su muerte? ¿No?

Una respuesta a “Clasificado 1: Nixon McDermott

  1. a lo Augusto Ferrando… yo lo descubrí!
    ojojojo

    buen texto,
    los crédito van para ti.

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