El jueves 25 cumplo mi primer mes. Tener consciencia de tamaña realidad fue desconcertante, a veces de espíritu a lo Indiana Jones, pero varios de cobardía. Tuve que aprender a comprar detergente [con un toque de downy], papel higiénico [no sabía lo del metraje de cada papelito] y Raid mata zancudos.
No tenía ni idea. Ahora que recuerdo lo trágico de la primera semana en Colima me río, me dan ganas de retroceder, poner play y a ver cómo hubiera sido si…, ni modo: la distancia nos ayuda a aprender nuevas emociones, ocultas, tímidas de extenderse en la patria.
Estoy aprendiendo a ser valiente, a correr con las maletas en un Aeropuerto el doble de grande que el Jorge Chávez. Enfrentar con uno mismo la rabia de que el avión te deje, que se te acabe el dinero de la semana, “a ver cómo le haces” como dirían mis amigos mexicas, a enfrentar el clima, las picaduras y los resfríos temporales. Aprender a comprar y administrar, tanto dinero como tiempo. En suma, aprender a vivir sola.
Talvez nunca fui valiente, talvez siempre fui una hija de mamá y ahora caigo en cuenta de ello. Necesitaba salir del terruño, de los abrazos maternos y las cobijas nocturnas del hogar.
Estoy estudiando un semestre en la Universidad de Colima, en México. Soy algo así como la “extranjerita”, “la peruanita”, a la que le preguntan todo en clase y la que debe responder siempre con algo peruano.
- Qué lindo, Perú. Oye, pero de ahí es la señorita Laura, ¿no?
- Sí y de México está haciendo lo mismo, ah. Suave que ahora te dicen que no tienes dientes.
La Facultad de Letras y Comunicación, en la que estoy llevando materias de periodismo, cuenta con una radio que se escucha en todo el estado de Colima y un suplemento hecho por los mismos alumnos. Claro, este informativo circula cada semana y se incluye en el periódico oficial de la Universidad de Colima. Diario que se puede encontrar en los Kioscos [así se llama una cadena de súper] cada día.
La radio que, también la conducen y manejan los mismos alumnos de la Facultad de Letras y Comunicación, es XHUDC Universo 94.9 FM, se transmite desde Andante radio y los temas van desde “qué onda con tu música” hasta el buen manejo de la lengua.
El periódico, oficial es El Comentario. La imprenta está ubicada en el centro de Colima, los alumnos de periodismo solían tomar clases en el local del mismo periódico. Junto a esas hojas recién impresas y a las rotativas en pleno funcionamiento. Junto a las redacciones y los paneles periodísticos. Pero, debido a las incomodidades en los salones, trasladaron a los alumnos al campus central. Una pena.
El Andante es un suplemento donde solo pueden escribir los alumnos. Ojo, SOLO los estudiantes de la Universidad de Colima. En general, pueden escribir de todo, hasta pueden contar con una columna si ven por conveniente y resulta atractiva.
Apenas llegué, quedé sorprendida por la cantidad de espacios en los que los propios alumnos pueden empezar a desarrollar la carrera de periodismo, cada clase los profesores no se cansan de mandar escritos para que sean publicados [ya voy dos en El Andante] y otorgan muchas facilidades para aprender en cuanto al estilo del periodista.
Las materias tienen como fin principal escribir. Obvio, dirán ustedes. Resulta que es una de las diferencias que encontré con la PUCP. Si bien la formación teórica no deja de ser importante, la carrera de periodismo es de las que llaman profesionistas, osea que se aprende haciendo. Publicando, aprendiendo sobre la presión de que un artículo salga ese día sí o sí, de llegar temprano a cabina porque sino te cierran el programa y te ponen de calificación CERO.
El profesor Manolo [gran maestro y tutor en la Facultad] me contaba que
-No tienes idea de cuán caro sale mantener la emisora radial y El Comentario, claro que también El Andante. Pero, la meta es tener periodistas que valgan la pena y no más del montón.
Hay que invertir, no se aprende sentado en una carpeta oyendo a quien dicta la cátedra, ni simulando que se está haciendo un artículo de opinión en un ejercicio de práctica. Mientras el alumno no lo vea materializarse, poco le importará que esté bien o no, total ni lo van a leer.
De eso no se trata. La universidad que no otorga espacios para que sus alumnos se desarrollen ¿Qué clase de profesionales quiere que egresen a los cinco o seis años de estudio?, ¿perder más tiempo mientras se aprende trabajando? Una radio que se quedó en espacio vacío, un periódico donde mutilan textos de alumnos y rechazan otros, eso no es apoyar la educación.











