Archivo mensual: diciembre 2009

Una breve revisión a los 150 años de Selección Natural.

A poco tiempo de acabarse el 2009, no quería dejar pasar la oportunidad de escribir sobre Charles Darwin en el  aniversario 200 de su nacimiento y sobre los alcances de la obra que hace 150 años escribió, el Origen de las Especies. La importancia de ello, radica en que el libro mencionado cambiaría nuestra forma de pensar y de entender no solo lo que respecta al proceso de evolución, sino también sobre nuestra naturaleza humana. Asimismo, los postulados elaborados por Darwin han dejado de pertenecer únicamente a la biología y han comenzado a ser tomados por diversas ciencias y disciplinas. En ese sentido, lo que se desarrolla a continuación es  una breve reseña de  lo planteado por Darwin, su desarrollo posterior y como ha contribuido al pensamiento humano.

Darwin  postula en el Origen de las Especies que todos los organismos vivos descienden de un ancestro común (Darwin, 1859/1985),  y que la principal fuerza de evolución o modificación de las especies es la selección natural, el cual es un proceso gradual por el cual se van a preservar aquellas variaciones  favorables al individuo e irán desapareciendo aquellas que son perjudiciales (Darwin, 1859/1985). Este mecanismo se da ya que existe una incesante competencia por la supervivencia, en la cual los seres van luchar por obtener recursos que les permitan sobrevivir y poder tener éxito reproductivo que les permita dejar descendencia. Para ello, desarrollaremos órganos y comportamientos, a través del uso y desuso que le demos a estos, para conseguir estas metas.

Estas ideas que en nuestra época son ampliamente aceptadas y para algunos tan obvias que se lamentaron de no haberlas postulado (el ejemplo de T. H. Huxley que se dijo así mismo que era extremadamente idiota por no haber pensado eso) (Hurst, 2009), no fueron del todo compartidas en el momento que Darwin las propuso. En aquella época, como algunas  personas de la nuestra, el discurso creacionista estaba muy arraigado; asimismo, los trabajos sobre cómo trabaja la  herencia no se habían desarrollado lo suficiente para darle soporte a la selección natural (Hurst, 2009).

El descubrimiento de la genética Mendeliana ayudó a entender cómo trabajaba la herencia y de esta manera pudo darle viabilidad a los planteamientos de Darwin (Hurst, 2009). Asimismo, el desarrollo y evolución de estos llevo a proponer diferentes tipos de selección, la planteada por Darwin, sería la selección positiva, a las que se agregarían la selección negativa y la selección balanceada (Hurst, 2009). Sin embargo, los descubrimientos posteriores en genética también demostraron que la selección tenía limitaciones, como las explicaciones sobre la expansión sobre los alelos deletéreos (o dañinos), la deriva genética o la predicción de que los polimorfismos deberían ser raros en la naturaleza, cuando pasa lo contrario, son comunes (Hurst, 2009). Esto ha llevado al desarrollo de modelos alternativos a la selección, basados en la deriva genética (alelos que pueden cambiar de frecuencia por azar) como la teoría neutral, actualmente descartada; y la teoría cercanamente neutral, que actualmente compite con las de selección y es un debate que está todavía abierto (Hurst, 2009). Por otro lado, se han desarrollado campos de investigación que siguen ahondando en las teorías de evolución y que nos permiten entender otros aspectos de estas como la genómica (Hurst, 2009) o la biología evolucionista del desarrollo (evo-devo) (Müller, 2007).

Dejando de lado las discusiones genéticas, las ideas postuladas por Darwin comenzaron a ser trabajadas por diferentes ciencias y disciplinas; en la actualidad, podemos apreciar un auge en el gran número de revistas, libros y programas de investigación que se están desarrollando basándose en las teorías de selección. Ejemplo de esto, son el desarrollo de campos de investigación como la Bio-informática (Kim & Park, 2009) o la programación genética (Koza, 1998). Así también, disciplinas como la filosofía se han enriquecido y la filosofía de la biología se ha vuelto una de las aéreas más interesantes dentro de la filosofía moderna (Hull & Ruse, 2008).

Considero, que uno de los campos del conocimiento que más se ha enriquecido de los postulados evolucionistas ha sido el de las ciencias sociales. Los estudios en la evolución del comportamiento social, han permitido entender cómo pueden haber surgido ciertos mecanismos y facultades en los seres humanos, dándole forma a nuestras conductas sociales. Los trabajos de Hamilton (1964) sobre la selección familiar y la fortaleza inclusiva, nos mencionan la importancia de nuestros relativos o parientes para la adaptación; asimismo, Trives (1971) con su propuesta sobre la evolución del altruismo recíproco nos indica cómo nos vamos a relacionar con los cooperantes (no parientes) para incrementar nuestra fortaleza darwiniana e inclusiva. Los primeros intentos por tomar estas ideas y aplicarlas a las ciencias sociales le son atribuidos a E.O. Wilson, por su propuesta de la Sociobiología (1975). Actualmente,  las ideas de Darwin, Hamilton y Trivers son tomadas en cuenta por la Psicología (Buss, 2005; Durant & Ellis, 2003), la Economía (Koppl, 2004) y la Antropología (Fleage & Baden, 2009) principalmente. Inclusive el diálogo interdisciplinario entre estas ciencias ha comenzado a dar valiosos aportes evolucionistas sobre temas como la moral, la cooperación, el altruismo, el bienestar, entre otros. Asimismo, los avances en socio-genómica (Robinson, Grozinger & Whitfield, 2005) seguirán permitiendo una mejor comprensión sobre la conducta social y su evolución.

En conclusión, las teorías propuestas dadas por Darwin hace 150 años, han enriquecido nuestro pensamiento, nuestras ciencias y la forma en que comprendemos el mundo. Nos ha permitido también explorar de donde provenimos, cual es nuestra naturaleza humana, nuestras capacidades y por qué nos comportamos como lo hacemos; esto va ser fundamental, para su puesta en práctica a las políticas sociales y económicas, programas de desarrollo y el bienestar de las personas. El gran reto, es su puesta en marcha desde nuestra realidad peruana a través de la investigación, para que contribuyan luego a  la resolución de los grandes problemas que afronta nuestro país.

Desde Vanguardia Universitaria les deseamos un buen año y que sigamos construyendo una universidad y Perú mejor.

Dante Solano

PD1: la imagen fue extraida de esta página: http://obeythepurebreed.blogspot.com/2008/07/viva-la-evolution-darwin-t-shirt.html

Bibliografía:

  1. Buss, D. (2005). The handbook of evolutionary psychology. New Jersey : John Wiley, 2005
  2. Darwin, C. (1859/1985) El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural. México: Artemisa.
  3. Durant, R, & Ellis, B. (2003) Evolutionary Psychology. New York : Wiley, 2003.
  4. Fleage, J. & Baden, A. (2009) Editorial: The evolution of human behavior. Evolutionary Anthropology 18:163.
  5. Hamilton, W. D. (1964). The genetical evolution of social behaviour II. Journal of Theoretical Biology, 7, 17-52.
  6. Hamilton, W. D. (1964). The genetical evolution of social behaviour. I. Journal of Theoretical Biology, 7(1), 1-16.
  7. Hull, D. & Ruse, M.  (2008) The Cambridge Companion to the Philosophy of Biology. Cambridge University Press.
  8. Hurst, L. D. (2009). Fundamental concepts in genetics: Genetics and the understanding of selection. Nat Rev Genet, 10(2), 83-93.
  9. Kim, D. & Park, H. (2009) Review of “Bioinformatics: A Computing Perspective”. Algorithms for Molecular Biology 4:9. Extraído de: http://www.almob.org/content/pdf/1748-7188-4-9.pdf.
  10. Koppl, R. (2004). Vol. 7: Evolutionary Psychology And Economic Theory. Advances In Austrian Economic Elservier.
  11. Koza, J. (1998). Genetic Programming. On the Programming of Computers by Means of Natural Selection. MIT PRESS, 6ta Edición.
  12. Muller, G. (2007). Evo-devo: extending the evolutionary synthesis. Nat Rev Genet, 8(12), 943-949.
  13. Robinson, G., Grozinger, C. & Whitfield, C. (2005). Sociogenomics: Social Life In Molecular Terms. Nat Rev Genet., 6(4) 257-270.
  14. Trivers, R. (1971). The Evolution of Reciprocal Altruism. The Quarterly Review of Biology, 46(1), 35-57.

Capítulo I

Introspectiva

Y de la oscuridad se hizo la luz, creando al mundo dirigido por la mano de Dios, separando a la realidad de la fantasía, creando una puerta entre ambos mundos en los cuales el ser humano se disputa. Los de un lado creen que la verdad se encuentra del otro lado. Ellos piensan que del otro lado es tan sólo un reflejo de la realidad del lado mismo. Los de un lado han desarrollado intentos desesperados de creación para llegar al otro lado del umbral,  han creado guerras sin razón, las mujeres se dejan corromper , los hombres se indignan ante la ley, el mundo se destruye,  junto con él nosotros y junto con nosotros la realidad del lado de la puerta que no hemos podido cruzar  Hacemos promesas a Dioses paganos creyendo que nos ayudaran a llegar del otro lado, del otro lado creen que estos Dioses son de la otra realidad y prometen lo mismo a cambio de respuestas. Abrimos los ojos en un lado de la puerta, creemos que hemos cruzado, pero no entendemos cuál lado es cuál; ambos son tan exactos.

Dicen que por algún lado del mundo un hombre empezó a gritar haber llegado del otro lado de la puerta, sin embargo, no pudimos verlo porque al abrir los ojos dejamos de ver la otra realidad que nos llevaba al otro lado del mundo, el camino que llevaba a cruzar la puerta, también dicen que este hombre al cerrar los ojos dejo de ver y condenado a no pertenecer a algún lado del mundo, dejo de ser real y llego a ser fantástico. Sin embargo, otros condenados a la fantasía dieron como testimonio que la puerta no tenía herradura, que esta se abría con cerrar los ojos y dejar de desear llegar del otro lado, viajeros entre ambas dimensiones desaparecieron cuando la puerta se cerró, y los que intentaron dejar de cruzar, no llegaron a ningún lado de la realidad, porque el mundo era el mismo, y la realidad era fantástica.