
por Álvaro Zapatel
¡El Perú es súper! Con su cebiche, su camotito, ajicito y su gente más. Sí, causita, el Perú es súper. Vuelvo a leer lo que he escrito, y me pregunto, ¿en verdad el Perú es súper? Es difícil cuestionarlo, y más aún cuando te encuentras a miles de kilómetros de distancia. Mi relación con el Perú es como el amor serrano, pero a distancia. Mientras más me zamaquea el cobrador, más lo quiero cuando no estoy en Lima. Mientras más escucho a Keiko, más idolatro a mi variopinto Perú. Todo es lindo a la distancia, bueno, casi todo.
Por más que lea, vea, y escuche los medios de comunicación peruanos, siempre los extraño. Y por ello me mantengo informado de todo acontecer, vano y profano de nuestro país. No por eso dejo de prestar atención a cuestiones más importantes, y una de ellas es el problema de nuestro racismo light.
Da la casualidad que leo la columna de Aldo Mariátegui en el diario Correo la semana pasada, y me encuentro con una crítica fuerte contra los errores ortográficos y sintaxis de la congresista Hilaria Supa. Una foto mostraba unas notas que Supa había tomado durante una sesión del Pleno del Congreso, y se podían leer algunos horrores ortográficos como repobleca en lugar de república, BRAI en lugar de VRAE, etc. Rapidito muchos congresistas saltaron a defender a la Sra. Supa, argumentando que el castellano es una lengua adquirida, mas no su lengua materna. De la misma manera la Sra. Supa dijo que esto era un atentado contra su intimidad, discriminación, falta de respeto, entre otras cosas. Luego de informarme al respecto, me dio un poco de pena el hecho. Nuevamente entrábamos en debates tristes que solo demuestran incomprensión de ambas partes, sin llegar a ningún punto en común.
Releí, volví a escuchar y a ver todos los temas al respecto, y me di cuenta que la Sra. Supa tenía razón, mas no toda la razón. Es cierto que Aldito Mariátegui es considerado un paria por muchos grupos de opinión. Él argumenta que el Congreso de la República debe ser elitista – esto es, que los “más capacitados del país” sean los líderes – y que se requieran grados académicos para estos fines. Lamentablemente, el congreso es una entidad cuyo fin es la representación. Para bien o para mal, aquella señora quechuahablante y autodidacta, representa a un gran número de personas en nuestro país. Esto no justifica que la Sra. Supa no sepa escribir república, pero aunque sea nos muestra que así como ella, existen muchas personas que carecen de los medios y oportunidades para una mejor educación.
El tener un grado de educación superior no es proporcional a un mayor grado de cultura, honestidad, etc. Para muestra, tenemos a los infames que participaron en los robos del siglo XX con Montesinos y Fujimori, etc. De la misma manera, la Sra. Hildebrandt, por más letrada que sea, promueve el autoritarismo al apoyar a Velasco, es intolerante, soberbia y apoya al convicto Fujimori a ciegas. Ergo, por más que sepa escribir bien supercalifragilístico, ello no demuestra mayor preparación en valores, conciencia o moral.
No obstante, el Congreso no debe caer en una discriminación inversa. La Sra. Supa no debería dejarse tratar de pobechita cuando sus colegas argumentan que no sabe escribir bien porque habla quechua como lengua materna. Es cierto que cuando uno escribe notas – como yo – dibuja jeroglifos en lugar de letras. No esperaría que alguien entienda mis garabatos, pero no creo que escriba horrores como los de la congresista Supa. Mucha gente en nuestro país aprende otros idiomas como segunda lengua, y no por eso se les van a perdonar todas las fallas ortográficas y gramaticales. Por otro lado, nunca se dijo nada cuando cámaras de televisión y vídeo enfocaron lo que Vladimiro Montesinos (a) “Doc” escribía para Moisés Wolfenson, o lo que Kenya Fujimori (a) “Chino” redactaba o leía en sus notas privadas. Así que el rollo de la intimidad se puede dejar de lado. Por lo tanto, hay que ser justos.
Yo le recomendaría a la Sra. Supa que deje de lado el título de pobechita, le de las gracias a la señora Sasieta por “defenderla”, y repase bien su lección ahora que tiene la oportunidad. Si ahora que puede hacerlo – porque tiene los medios – no lo hace, ahí si podremos hablar de irresponsabilidad o desinterés. Hilaria Supa ha demostrado que es capaz – no es tan fácil llegar al congreso, aunque no lo parezca – y sé que podrá corregir sus errores, y aprender. Incluso podría empezar una campaña de alfabetización. Ahora sí que le sobran oportunidades para destacar.
Que esto sirva para ver el problema de fondo: muchos en el Perú no escriben como tú, Aldito, y espero que tampoco lo hagan. Por eso, espero que escriban bien a punta de tizazo y cuadernazo limpio. Hilaria, con tu caso y tu ejemplo tienes una oportunidad de oro para dar el ejemplo, no la desaproveches.
Nota: Álvaro Zapatel es un destacado estudiante (léase: estudiante con honores) de la St. Mary’s Univeristy, donde cursa materias para la obtención del Bachiller en Artes (BA) en Economía y Relaciones Internacionales con Mención en Matemática. Actualmente Preside la Asociación de Estudiantes Internacionales y es Secretario de Justicia Social del Grupo de Estudiantes Católicos, ambos cargos en St. Mary’s University. Ha tenido diversos premios y distinciones en diferentes áreas, que van de lo académico a la música, pasando por las artes y letras; y también es un activista social, comprometido con el trabajo voluntario. En suma, Alvaro es un chico de vAnguardia, un A1.